Una app, dos modos.
Los niños tienen botones grandes, celebraciones ruidosas y un banco de fichas que ven crecer. Los padres, un panel tranquilo con los controles que importan. Para cambiar de modo basta un PIN o la huella.
Botones grandes. Victorias ruidosas.
- Fichas, rachas y celebraciones que se sienten ganadas
- Leer o jugar: un toque, nada más
- Lo usa un niño de 6 años, sin leer instrucciones
Una ventana tranquila, no una torre de vigilancia.
- Mira quién está leyendo o jugando ahora mismo
- Tú decides cuánto cuesta un minuto de pantalla
- Da o quita fichas, y revisa sesiones raras antes de acreditarlas
Pensado para niños que preferirían estar jugando.
Dos opciones grandes
La pantalla de inicio pregunta una cosa: leer un libro o jugar. Sin menús en los que perderse.
Un banco a la vista
Su saldo de fichas está en primer plano, así la relación entre leer y jugar es evidente.
Llamas de racha
Cada día que leen se enciende una llama en la semana. Las rachas largas dan fichas extra.
Celebraciones merecidas
Un quiz perfecto tiene su fiesta en pantalla. El esfuerzo se nota.
Una cuenta atrás que entienden
Mientras juegan, un temporizador muestra lo que queda y avisa a los 5 minutos y al último minuto.
Su propio avatar
Cada niño tiene su perfil, sin correo electrónico ni cuenta propia.
Los controles que importan, y nada más.
¿Está jugando ahora mismo?
Mira en directo quién lee, quién juega y cuántos minutos le quedan.
Tú fijas el precio
Decide cuántas fichas cuesta un minuto de pantalla. Cada familia, sus reglas.
Da o quita fichas
Suma fichas por una buena semana, o quita algunas si la tablet no se apagó a tiempo.
Revisa sesiones raras
Las páginas repetidas y las sesiones extrañas se marcan. Las fichas esperan a que las apruebes.
Supervisado o de confianza
Revisa cada sesión antes de dar fichas, o deja que se acrediten solas cuando confíes en la rutina.
Sitio para toda la familia
Hasta dos padres y cuatro niños por cuenta, cada niño con su nivel y su saldo.
Sencillo a propósito.
No bloquea dispositivos
BookHero no toma el control de la tablet, la consola ni la tele. Lleva la cuenta y el tiempo, y tú sigues mandando sobre la pantalla. Por eso funciona con cualquier dispositivo de casa.
No es un e-reader
La lectura es en papel. El móvil solo sale para poner el temporizador, hacer la foto y responder el quiz.
No son deberes
Tres preguntas, no una ficha. La idea es comprobar que la historia ha llegado, no ponerles nota.